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Ciclo Nuevo, Plan Nuevo - Parte 2

Jan 24, 2024
Virtuosum
Ciclo Nuevo, Plan Nuevo - Parte 2
8:41
 

 

 

 

 Hola, bienvenido. Decíamos la semana pasada que es conveniente aplicar la Filosofía de la Falsabilidad de Karl Popper a todo el proceso de elaborar el nuevo plan. No es más que la búsqueda del fondo de los conceptos.

 

Aquí es oportuno un paréntesis. Estimado lector, ¿estás aplicando a tu situación personal los análisis que vimos? Las preguntas planteadas son útiles para cuestionarte tú mismo, no lo desaproveches. Es la oportunidad para realizar tu plan, paso a paso, todo comienza con analizar y cuestionar tu situación actual.

 

Pues bien, sigamos adelante. A la luz del análisis y cuestionamiento de nuestro modelo de negocios y el FODA, pasaremos a plantear nuestra misión.

 

¿Cuál es tu misión? ¿Para qué estás en este negocio? ¿Por qué te metiste a esto? ¿Cómo fue que empezaste? En mi caso, todo mi antecedente está en que comencé a impartir una clase de teoría económica en la UNAM y como me sentí que no había disfrutado mi intervención, quise suavizar el sufrimiento y me puse a buscar en la sección amarilla del directorio telefónico algún curso de hablar en público.

 

Al terminar mi curso de 14 sesiones, el director del programa me escribió una dedicatoria comprometedora: “a un futuro instructor Dale Carnegie”. Me salió lo pedante y le dije, no, por supuesto que no, yo estoy en esto porque quiero ser un buen profesor universitario.

 

Seis meses después fui a visitar a mis colegas y me encontré cautivado por una belleza, pedí formar parte de su grupo para tener la oportunidad de tratar con ella. No me resultó la jugada, pero sí me atrajo la idea de seguir participando en ese programa. Tres meses después, me invitaron a graduarme como instructor. Tome el curso con un inglés que venía de Nueva York, Duncan Ellers, me encantó esa preparación. Salí muy entusiasmado. Me dieron pronto mi primer grupo.

 

Pude comparar mi experiencia como profesor universitario con jóvenes vs instructor de cursos para adultos. Descubrí que la convivencia con adultos me resultaba más placentera. Impartí cursos durante cuatro años, como hobby, al mismo tiempo que trabajaba en MINSA, una empresa dedicada a la molienda del maíz para surtirlo a tortillerías.

 

La formación de adultos en el desarrollo de habilidades blandas se volvió mi pasión. Me maravillé de cómo los adultos se transformaban para tener una vida mejor, dejando atrás sus miedos e inseguridades al pararse frente a un grupo. Este hecho me conmovió. Allí surgió la semilla que me alimentó el deseo de crear mi propia empresa, CENCADE, para dedicarme a impartir cursos de capacitación para adultos. De allí surgió la expresión: “desarrollamos habilidades competitivas en adultos y organizaciones”. Se convirtió en nuestra misión, hemos hecho en 45 años gran cantidad de eventos y programas, pero todos alrededor del desarrollo de personas que trabajan y sus organizaciones.

 

La misión es un compromiso existencial, consiste en descubrir en qué deseamos contribuir a nuestro universo. El universo nos da la vida, nos cubre de aire, alimentos y lo que necesitamos para vivir, nosotros necesitamos corresponder. Esto es cierto para personas y organizaciones, es el “a cambio de qué” estamos aquí. Como trabajador nos toca asimilarnos a la misión de nuestra empresa y hacerla nuestra, creer en ella.

 

Cuando Mark Zuckerberg planteó su empresa, Facebook, se inspiró en “conectar a las personas y construir comunidades globales que eleven a la humanidad”. Para quien aspire a trabajar en esa empresa es indispensable que tenga en mente ese gusto por conectar a las personas. Eso facilitaría su sentimiento de adhesión a la empresa en que trabaja.

 

Me asombra la concepción que tuvieron los creadores de Google al plantear: “Organizar la información del mundo y hacerla universalmente accesible y útil”. Vaya que organizan la información del mundo, hoy todos somos beneficiarios de ese propósito hecho realidad.

 

Un enunciado donde confunden la misión con la visión, lo cual resulta imperdonable: Disney nos dice “ser una de las principales empresas de entretenimiento y medios de comunicación del mundo (OJO: esto es la visión de la empresa), creando experiencias de entretenimiento de alta calidad y emocionantes para personas de todas las edades”. Como podrás apreciar, esta última parte sí es la misión “crear experiencias de entretenimiento y emoción”. La misión no debe llevar adjetivos. Si seguimos la evolución de Disney nos daremos cuenta de que ha cambiado de ser una empresa dirigida a niños para pasar a “entretenimiento y emoción para personas de todas las edades”. Se ha expandido comprando empresas relacionadas con su misión: Pixar, Marvel, Lucas Film, 21th Century Fox, National Geography, además abrió su canal especial de streaming.

 

De creación reciente y de gran imaginación es Airbnb que expresó su misión de la manera siguiente: “Ayudar a las personas a sentirse como en su casa en cualquier parte del mundo, ofreciendo experiencias de viaje únicas y auténticas”.

 

Tenemos que asombrarnos en serio con las innovaciones como es Uber, Waze, YouTube, Amazon, Alexa, Teams, streaming, Spotify, etc. Cada una de estas empresas estableció su misión y de allí partió para desarrollar todos los elementos que los han convertido en empresas exitosas.

 

No menospreciemos el concepto de misión, debemos ahondar en su significado para cada uno de nosotros y de nuestras empresas. Una misión es la expresión de la razón de ser de una persona o de una empresa, el por qué y para qué existe, debemos profundizar en su raíz. Si la empresa se ha expandido y abarca una gran cantidad de giros diversos; entonces deberemos elevarnos conceptualmente para expresar una nueva misión, tal vez elaborar una misión corporativa.

 

En este sentido, veamos el ejemplo de Amazon, comenzó vendiendo libros, pero hoy su misión es más abarcadora: “Ser la empresa más centrada en el cliente del mundo, donde los clientes puedan encontrar y descubrir cualquier cosa que quieran comprar en línea”. Por supuesto que “cualquier cosa” abarca a los libros y lo que se les ocurra, por ejemplo, ya entraron al negocio del abarrote, hoy a través de Whole Foods Markets y las posibles adquisiciones en el futuro. Esto no rompe con su descripción de misión actualizada.

 

Entonces, ¿cuál es tu misión personal o de tu empresa? ¿Estás seguro de que con el transcurrir de los años no la han traicionado? Revisa y cuestiona tu misión. No la condenes a ser una expresión vacua que sólo está pegada en las paredes de la empresa, pero se ha convertido en un mensaje inocuo al cual nadie presta la mínima atención. Mucha suerte.

 


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