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Cómo se Motiva el Éxito Económico

Jan 10, 2024
Virtuosum
Cómo se Motiva el Éxito Económico
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En mis tiempos de estudiante de la Escuela Nacional de Economía (hoy Facultad) en 1970 compré un libro con este título de David McClelland de Editorial UTEHA. Confieso, es una debilidad personal, desde entonces, saber por qué no crecemos en México, por qué no apreciamos el desarrollo económico, por qué no asociamos lo obvio: si no hay desarrollo económico, no hay calidad de vida aceptable. La falta de desarrollo económico es fuente inexcusable de pobreza.

 

Es un acto de sensatez reconocer que todos deseamos un mejor nivel de vida con casa, vestido y sustento a gusto, para satisfacer nuestras necesidades y, mejor aún, acceder a nuestras aspiraciones de buen vivir. Entonces ¿por qué no actuamos en consecuencia?

 

Este libro de McClelland, ojo de 1970, se apoya en mediciones exactas en distintas culturas, entre otras, la de México. Los experimentos y sus mediciones fueron realizados desde principios de los sesenta, allá por 1961 hasta 1965. ¿Qué estudiaron? ¿Qué midieron? ¿Qué concluyeron?

 

Estudiaron los textos escolares, los contenidos de las canciones populares, las expresiones en los discursos políticos y el resultado de entrevistas a empresarios.  Midieron el número de veces que mencionaban términos asociados al éxito económico en los barrios bajos y en la clase media de ciudades estadounidenses, en la India, en España, Perú y México.

 

Concluyeron que las menciones frecuentes al éxito económico se correlacionaban positivamente con resultados favorables reales. Lo contrario: las menciones frecuentes de fracaso y pesimismo asociaban con estancamiento y pobreza. Entraban en juego nuestras canciones populares con énfasis en la derrota, la traición y la tristeza. Allí está, por ejemplo, “estoy en un rincón de la cantina, oyendo la canción que yo pedí”. Enaltecer el derrotismo y la subvaloración favorece actitudes que conducen a mayor pobreza.

 

El estudio fue patrocinado por la AID (Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo) pero como no producía resultados inmediatos le fueron recortando el presupuesto hasta dejarlo inactivo. La Fundación Ford y otras organizaciones lo hicieron posible. El principal obstáculo: “No poseíamos entonces evidencia real alguna de que pudiera desarrollarse la motivación en los adultos, y muchos psicólogos estaban convencidos de que era imposible”.

 

Wow, qué dato tan impactante. Contra ese obstáculo se estaba luchando en 1961.

 

Los trabajos de McClelland acerca de la motivación fueron auténticamente disruptivos, en 1961. Pocos le reconocen su gran contribución a la comprensión de la conducta y sus consecuencias.

 

En México en 2023 todavía no creemos que los esfuerzos en esa dirección produzcan resultados, si no, veamos una pequeña muestra de nuestra ceguera.

 

El 4 de julio de 2023 el periódico Reforma nos aporta un breve fragmento de un documento de la Auditoría Superior de la Federación: “Al Instituto de Capacitación para el trabajo se le ministraron recursos por 9.7 millones de pesos y se reportaron recursos ejercidos por 3.9 millones. La Secretaría de Administración y Finanzas de la CDMX regresó 5.8 millones” ¿No se les ocurrió cómo impartir capacitación suficiente para los trabajadores? ¿Resultaba más cómodo no organizar cursos y dejar sin capacitación a los trabajadores? ¿Falta comprensión acerca de los resultados que produce la capacitación o simplemente no importa dejar de cumplir sus obligaciones?

 

La mayoría de los casos que conozco se queja de falta de presupuesto para poder satisfacer las necesidades de capacitación detectadas, pero en la Secretaría de Administración y Finanzas no se les ocurre cómo ocupar el dinero asignado. No hay obligaciones por cumplir.

 

Es la falta de comprensión de la relevancia de la capacitación para cumplir las tareas de gobierno que tanto necesitamos los ciudadanos, no obstante que en la actualidad es posible comprar programas en línea que permiten cumplir de sobra las necesidades de los trabajadores, disponibles por ejemplo en la UNIVERSIDAD VIRTUAL CORPORATIVA.

 

El asunto arranca, dice McClelland, desde la formación en valores. “¿Cómo han de cambiarse los valores? ¿Podemos confiar en los cambios sociales y económicos o técnicos como medio para producir las características humanas necesarias para sostenerlos? Muchos sociólogos y estudiosos creen que los seres humanos se ajustan a su medio, que ciertas modificaciones en el ambiente son más o menos inevitables”.

 

Para el caso de nuestro país, el problema comienza desde la formación escolar. No logramos inculcar el amor por la lectura. En 2021 en España se vendieron 198 millones de libros, en México fueron sólo 20, no obstante que nuestra población de 130 millones de habitantes es superior a los 54 millones de ese país. Tengo otro dato: 3.6 libros por persona producidos en España al año y en México 0.15. Estamos muy lejos de por lo menos un libro al año por persona. Grave. Catastrófico.

 

Te invito a reflexionar. ¿Tus conversaciones en tu círculo social están orientadas al éxito o más bien a la crítica de los triunfadores, de los emprendedores, de los empresarios?  ¿En qué grado fomentan el anhelo de superación? ¿Logras inculcar el amor por la lectura a edad temprana?

 


 

¡HASTA EL PRÓXIMO MIÉRCOLES!

 

DAVID McCLELLAND: La educación producirá más la clase de personas motivadas para mejorar cuando ocurre en una atmósfera orientada al éxito.

 

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