En Futbol Triunfan los Sistemas
Jul 22, 2026
Foto: Imagen creada con IA
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Durante la Copa Mundial FIFA vimos en acción una gran variedad de sistemas de futbol puestos a la vista sobre el césped. Jugadores que corren, se desplazan brillantemente frente a nosotros y ejecutan acciones lo mejor que pueden, algunos son verdaderos artistas en el control del balón. Y si, sí es tan simple, ¿por qué no todos pueden ejecutar así?
Algunos comentaristas han hecho famosa la frase “por las que mueres” refiriéndose a las jugadas fascinantes, las que nos gustan a todos. Nada parecido a recordar las extraordinarias jugadas ejecutadas por Ronaldinho.
Resulta admirable cómo los pagos a los jugadores exitosos están escalando cifras asombrosas. Lamine Yamal, con solo 19 años, valuado en 200 millones de libras, Kylian Mbappé, ya con 27 años, valuado en 180. Michel Olisé y Pedri con 150, millones de libras. Jude Bellinham con 23 años valuado en 130. De allí, para abajo, pero todo lo que sea más de 100 millones de libras o dólares, es sorprendente.
¿Resultan comprensibles estas cifras? Por supuesto que sí. Son capaces de concentrar la atención de millones de espectadores, a personas que nos gusta mirar por televisión los partidos, que sirven de escaparate mundial y provocan la necesidad de aprovechar ese apetito por verlos a ellos de un modo comercial, mientras anuncian productos. Consumo de bebidas, papitas, colchones, autos y lo que sea. De allí surge el dineral por repartir. Es justo que algo de esa cantidad vaya a los jugadores.
Un artista o un deportista que nadie quiere ver no tiene valor comercial, por muy bueno que sea. Triste verdad. En el momento, lo trascendente no es el arte, no son los toros, lo es de manera abrumadora el deporte. La atracción de multitudes la logran los partidos de futbol, de americano, basquetbol, de beisbol, etc. Los museos y las bibliotecas vacías, los estadios llenos. Allí está el dinero. Grandes cifras que deben repartirse.
Ahora bien, para que surja la magia de los jugadores resulta indispensable apreciar la acción oculta de los entrenadores, los directores técnicos de los equipos. Ellos acomodan el elenco. Dibujan las posiciones, asignan puestos y diseñan las jugadas. Es como en el teatro, el director nunca aparece, los actores reciben el aplauso, pero el éxito, cuando lo hay, es por el director artístico.
Lo mismo pasa en el futbol, en el campeonato 2026 de la FIFA vemos y aplaudimos a un Lamine Yamal y admiramos sus 200 millones de euros, pero debemos fijarnos en su director técnico, Luis de la Fuente, que gana 2 millones, apenas el 1% de Lamine. ¿Es justo eso?
De la Fuente ha demostrado su valía obteniendo resultados magníficos para España: campeón de la Nations League 2023, campeón de la Eurocopa 2024, subcampeón de la Nations League 2025 y ahora en 2026 Campeón Mundial.
También debemos estar alerta, cuando dan cifras de los directores técnicos incluyen a todo su equipo, por los menos cinco ayudantes de gran nivel. Entonces, si nos dicen que a El Cholo Simeone le pagan 30 millones de euros, incluye a todos sus colaboradores.
El Cholo ha demostrado ser un gran negociador, al menos para su salario, convirtiéndose en el director técnico mejor pagado en el futbol mundial, dejando atrás a Carlo Angelotti que se contrató con la Selección de Brasil por 10 millones de euros.
Algunos directores técnicos de gran prestigio y buen salario destacaron por llevar a las selecciones a su cargo a un buen nivel competitivo, tal es el caso del alemán Thomas Tuchel a cargo de la selección inglesa que la llevó al tercer lugar ganándole a la selección de Francia.
Las cuatro primeras selecciones del Mundial 2026: España, Argentina, Inglaterra y Francia, en ese orden, tuvieron directores técnicos destacados, cada uno de ellos llegó a ese nivel porque su sistema de juego les funcionó frente a 44 selecciones que se quedaron a medio camino.
El sistema diseñado por Luis de la Fuente resultó ser un claro triunfador. Primero lo vimos frente a Francia y, luego, frente a Argentina. Su sistema de adueñarse del balón desde los primeros minutos de juego, pasándolo de un jugador a otro con claro dominio, avanzando con lentitud y precisión para llegar a la portería contraria, atacar con más de 20 tiros al marco, les permitió, ¡al fin!, clavar el gol triunfador.
En cambio, el sistema de la selección inglesa, de pasos agigantados, avanzando con sorprendente velocidad para llegar a la portería contraria y atacar con tiros certeros le permitió ganar a Francia con 6 a 4 goles. Los vimos frente a la selección mexicana, los avances rápidos de Gordon y la llegada de Jude Bellinham, sorprendían a nuestra guardia defensiva. Un futbol vertical, muy agresivo y dinámico, pero que fue neutralizado por el sistema lento, pero efectivo, de control del balón por parte de la selección española.
Se acabó el Mundial 2026 con emociones y grandes lecciones para los entrenadores y jugadores del resto del mundo. Queda claro que el deporte está acaparando las grandes fortunas a repartir. Vale la pena invertir en el deporte, veamos el caso de Argentina, nos inunda con jugadores y directores técnicos, los vemos por todos lados, son beneficiarios de los grandes logros de su selección, hasta tenemos que soportar a comentaristas que hablan otro español, diferente al nuestro. Pronunciación insoportable. Espero que se regresen a su país. Ya cumplieron. Los necesitábamos. Ya no. Se acabó el mundial.
Mi reflexión de hoy quiere enfatizar la relevancia de quienes dirigen, ellos son quienes crean a los grandes jugadores y a los equipos triunfadores. Vale la pena enfatizar el desarrollo de directores técnicos, a nivel básico, intermedio y profesional. Vale la pena Invertir en esa formación, sin descuidar a la de los jugadores. Necesitamos triunfos.
¡HASTA EL PRÓXIMO MIÉRCOLES!
SIMÓN BOLÍVAR: Para triunfar, es necesario pasar por la senda de los sacrificios.
