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Estrategia y Planeación

Feb 25, 2026
Virtuosum
Estrategia y Planeación
6:47
 

 

¡HOLA! Te doy la bienvenida a mi blog, te saluda Alfredo Esponda. Te ofrezco ideas acerca de liderazgo que puedas aplicar en tu medio, ya sea hogar, trabajo o ambiente social.

 

¿Qué es primero? Muchos piensan que al hacer planeación obtendrán como resultado una estrategia, otros, en cambio, piensan que primero debemos definir la estrategia para, luego, lanzarnos a la planeación. ¿Qué piensas tú? Apaga tu pantalla y reflexiona, ¿qué es primero?

 

Hablemos primero de planeación que, por cierto, cada vez que escucho planificación viene a la memoria la clarividente sesión en la Escuela de Economía donde el Dr. Víctor Urquidi paró a un compañero de golpe y le preguntó: “compañero, no escuché bien, usted dijo planificación. Espere, esto viene de planning y se traduce como planeación, de la misma manera que la palabra fornication se traduce como fornicación y no fornificación”.

 

Entonces, por favor, no le llame planificación, viene de planning. La planeación es un proceso serio, estructurado que comienza con definir ¿qué es lo que usted quiere lograr? Y a partir de allí decide el cómo lograrlo, qué hacer, con qué recursos y en qué tiempo.

 

Eso nos sirve para cualquier cosa. Cuando está en el bello parque de Coyoacán y quiere trasladarse a Ciudad Satélite, al norponiente de la CDMX, usted puede lanzarse de inmediato y hasta después darse cuenta de que va muy alejado de ese destino. Siempre, lo primero, es pensar con calma y planear qué ruta seguirá. Ahora, lo lamentable, nada más poner nuestro destino en el Waze y todo resuelto, con la peligrosa consecuencia de no necesitar nuestro cerebro.

 

Aunque hay casos como el de un célebre filósofo de la política que consideró que “esto de la ciencia” es redundante, todo es muy simple, “producir petróleo, sencillo, es como meter un popote a grandes profundidades y ya sale”. “¿Gobernar? Es lo más fácil del mundo, cualquiera puede hacerlo”

Ahora bien, pasemos a la estrategia. La palabra viene del griego “strategos”. La usaban para referirse al acomodo de las fuerzas militares en el terreno. Es decir, dónde la artillería, dónde la caballería, dónde las fuerzas terrestres y dónde los que dirigen para que no les alcance la artillería enemiga.

 

Hay películas como Corazón Valiente que nos pintó una batalla intensa y cuando los soldados que están en el terreno van perdiendo sale por los costados la caballería, sorprendiendo y derrotando al ejército enemigo. Por supuesto, producto de una muy buena estrategia.

 

De la misma manera, cuando hablamos de estrategia para una empresa pensamos igual. ¿Cuál será nuestro objetivo? ¿Contra quién nos vamos a enfrentar? ¿Qué recursos tienen ellos y cuáles nosotros? ¿En dónde somos más fuertes y en dónde tenemos debilidades frente a ese enemigo? ¿Cómo mediremos nuestros avances? ¿Hay alguna estratagema que podamos poner en práctica?

También en los negocios se usan estratagemas. Son un ardid que se le lanza al competidor para que se vaya con la finta, por ejemplo, lanzar un producto gancho a precio de regalo para provocar que el competidor se ponga a meditar su política de precios. Tiene que ver con engaños y simulaciones para confundir a un competidor.

 

En la industria de la distribución de calzado hay una feroz competencia, sus estrategias promocionales son verdaderamente ingeniosas y admirables: Tenemos a Andrea, Cklass, Price Shoes y otras pocas. Venden por catálogo conquistando a madres sin empleo pero que buscan como salir adelante. La clave de este negocio es el reclutamiento.

 

Una guía muy recomendada es la obra La Mente del Estratega, escrita por un consultor de McKinsey japonés, Kenichi Ohmae. Nos dice que las grandes estrategias son producto de la inspiración, de un particular estado mental “Llámela como quiera-visión, enfoque o fuerza interna-la carga inicial debe estar ahí. Es el móvil esencial de la creatividad intuitiva” Pone como ejemplo a Yamaha, una compañía de muebles de madera que se amplió al concebir “queremos ser una fuerza importante en la industria del esparcimiento”.

 

Una vez que tienes una estrategia para crecer empieza la planeación. Ese proceso paulatino y dedicado para poner en orden todo lo necesario por hacer con tal de lograr esa visión.

 

Una solución son los cursos de Planeación Estratégica, unen los dos términos, guían el trabajo con orden para obtener una respuesta para lograr tus sueños. Te invito a que tomes un curso de planeación estratégica en www.cencade.com.mx

 

La gran opción es fácil, la ocurrencia. Incluso presidentes caen en ella. Tenemos a Donald Trump que se puso a crear aranceles desatendiendo las leyes y, como en Estados Unidos sí hay división de poderes, resulta que la Suprema Corte le dijo que carecía de esa potestad. Por supuesto que eso no es un estate quieto para el presidente más poderoso del mundo. Ya encontró la ley que sí le permite hacer lo que quiera. El error está en sus consejeros, pero ellos fueron contratados en base a “90% de lealtad y 10% de capacidad”. No hay sorpresa alguna. Toda decisión arroja consecuencias.

 

La planeación estratégica llevó a Toyota para brincar de los telares a la industria automotriz, pero en su búsqueda incesante brincó a la construcción de viviendas. En el primer salto triunfó, pero en el segundo, fracasó terriblemente y estuvo a punto de comprometer las finanzas saludables que estaba obteniendo en los automóviles. Es buena enseñanza porque el criterio clave es el pensamiento estratégico razonado y sensato. No el ímpetu incontrolable.

 

Sigamos explorando el concepto del pensamiento estratégico con los Pilares de la Estrategia para los próximos artículos. Te espero aquí.

 


¡HASTA EL PRÓXIMO MIÉRCOLES!

 

MICHAEL D. WATKINS: Los negocios que no están liderados por pensadores estratégicos corren el riesgo de ser superados por quienes sí administran con esas premisas intelectuales

 

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