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La Certificación ISO 9001

Feb 04, 2026
Virtuosum
La Certificación ISO 9001
6:16
 

 

¡HOLA! Te doy la bienvenida a mi blog, te saluda Alfredo Esponda. Te ofrezco ideas acerca de liderazgo que puedas aplicar en tu medio, ya sea hogar, trabajo o ambiente social.

 

Las empresas que aún no se han certificado en ISO 9001 levantan sospechas de falta de confiabilidad. ¿Qué esperas? Si no tienes presiones de clientes, puedes esperar, pero…podría ser demasiado tarde.

 

 Obtener la certificación implica que una empresa:

 

Cuenta con un elevado grado de disciplina operativa, eso lo logra alineando sus procesos y consiguiendo que su personal comprende los procesos y las tareas a su cargo, facilitando la toma de decisiones a lo largo y ancho de la empresa. No solo los altos ejecutivos toman decisiones. Todos en una empresa las toman, pequeñas, rutinarias o cruciales.

 

Ha logrado que todos sus empleados y trabajadores tengan una visión global de su empresa, que comprenden quienes son sus clientes y cuáles son los compromisos para lograr conquistarlos y retenerlos.

 

Tiene claro cuáles son sus riesgos y logra anticiparse a cualquier eventualidad, corrige de inmediato cualquier anomalía que podría convertirse en un daño mayor. La totalidad de la empresa se enfoca más en ser preventivos que correctivos.

 

Está más conscientes de los costos de la no calidad como son: errores en la ejecución, retrabajos, desperdicios, tiempos perdidos por mal diseño del trabajo, material de sobra o faltante, brechas entre las metas planteadas y los alcances logrados al contar con métricas y sus respectivos indicadores clave del desempeño (KPI).

 

Consigue mantener alineados todos sus procesos y las interacciones que se suceden de uno a otro, lo cual propicia la buena relación entre quienes actúan a cargo de los procesos. Muchos de los conflictos entre grupos operativos obedecen a la falta de claridad y de alineamiento de los procesos; también por su incomprensión.

 

 Es de muy poca ayuda tener clarificados los procesos y no tener a los ejecutores bien informados y preparados.

 

Veamos el caso del futbol. Todos los jugadores saben cómo jugarlo, conocen las reglas y si les preguntas te darán buenas respuestas, pero ¿qué pasa con la ejecución? Esa es la diferencia que observas al ver un partido del Real Madrid frente al Barcelona y luego ves un partido del Necaxa frente al Ciudad Juárez.

 

Mientras en un caso ves cómo se envían la pelota de uno a otro jugador y la reciben con precisión, dan pases rápidos y seguros entre jugador y jugador; y en el otro caso, el pase es impreciso, la pelota se escurre y no pueden pasarla con rapidez, al llegar al marco, le pegan de una manera lamentable, muy por arriba, a la altura de las gradas, donde están los espectadores.

 

La gran diferencia observada entre partido y partido es el dominio de las acciones a ejecutar. Mientras en los primeros ves una ejecución artística, en los segundos una triste acción, sin profesionalismo, ni entrega apasionada.

 

En consecuencia, hay una moraleja fácil de comprender, sólo la capacitación insistente y bien preparada logra la ejecución adecuada, ya sea en el trabajo cotidiano o en la cancha.

 

Por eso, antes de pretender llegar a la certificación es preciso establecer con claridad los procesos y luego, las actividades, bien definidas y documentadas, sin exceso burocrático, incluyendo las métricas que permitirán saber si la ejecución cumple y en qué grado, los compromisos organizacionales en cantidad, calidad y precisión.

 

Luego, lograr que esos procesos sean conocidos y bien dominados por los trabajadores, incluso las actividades, una tras otra. El asunto es capacitar y adiestrar.

 

Si cuentas con todo ello ya puedes pedir la certificación, de todos modos, el auditor te descubrirá huecos que están sin cubrir. No te alteres, es parte del proceso para conseguir la certificación.

 

¿Para qué te servirá tanto esfuerzo? Para aspirar a clientes de mayor envergadura, los que compran más, sean privados o públicos. Esta certificación es la puerta de entrada a grandes contratos, si no cuentas con ella, te pasarás la vida vendiendo en un nivel muy bajo.

 

Antes de eso, las bondades de seguir un sistema de gestión de la calidad son para dar continuidad al esfuerzo de mejora y evitar costosos errores de incumplimiento al cliente. Para no sufrir la dolorosa pérdida de clientes, eso es una base del Sistema de Gestión de la Calidad ISO9001.

 

Con esta certificación ya puedes aspirar a normas especializadas como el ISO 27001, donde el enfoque es el control de la información del cliente, y luego, otras normas que satisfacen requisitos específicos de una industria como la automotriz, o la de aviación, etc. etc.

 

En fin, una vez que entras al mundo de la certificación te das cuenta de que hay mucho más por hacer.

 


¡HASTA EL PRÓXIMO MIÉRCOLES!

 

GOETHE: Con el conocimiento se acrecientan las dudas.

 

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