Las MiPymes
Feb 18, 2026

¡HOLA! Bienvenido a mi blog. Te saluda Alfredo Esponda. Te ofrezco ideas sobre liderazgo que puedas aplicar en tu vida diaria, ya sea hogar, trabajo o ambiente social. Gracias.
Cuando estás a disgusto con tu trabajo, ya sea por culpa de tu jefe o simplemente porque no te hayas, piensas ¡ah, si yo tuviera mi empresa! Y… ¡qué bonito sería ser mi propio jefe!
A mí me pasó. Estaba de maestro en el área de economía, en la Universidad Autónoma Metropolitana y… ¡de repente! decidí que renunciaría para poner mi propio despacho.
Estamos hablando del lejano 1978. En ese entonces no se habían publicado libros sobre emprendimiento, como ahora, hay tantos que no sabes en cuál apoyarte.
El asunto es digno de reflexión, antes de tomar una decisión. Las estadísticas revelan algo cruel, que, sólo viviéndolo, lo comprendes. Imagínate, menos de la mitad de las empresas sobreviven tres años.
En la película “Nosotros los Nobles” vemos al personaje encarnado por Luis Gerardo Méndez junto a unos amigos tratando de crear una nueva empresa: gasolineras VIP. ¿Cómo lo ves? Por ahí dicen que “cuando la creatividad es poca, al fusil le toca”, entonces, lo más fácil es copiar. Pero hasta eso, es importante saber copiar. Ahora ya hay guías, no las desaproveches.
En nuestro país no contamos con una cultura de apoyo a las empresas micros, pequeñas y medianas, algo que es fácil bautizar como “miopía gubernamental”. Veamos su importancia: equivalen al 99% de todas las empresas, es decir, solo 1% son empresas mayores. Este 99% de empresas crean el 70% de los empleos, pero contribuyen al PIB únicamente con 54%. Ese dato, del 70% de empleos a 54% de contribución ya nos refleja baja productividad. Las grandes con 1% proporcionan el 30% del empleo y contribuyen al PIB con 46%.
Lo peor, no sólo no cuentan con apoyo, sino con un constante hostigamiento gubernamental. Conclusión: la sobrevivencia siempre está en juego.
Te hablo desde la experiencia. Fundé CENCADE el 15 de febrero de 1979. Eran los tiempos del presidente José López Portillo. Eran los tiempos en que “debíamos aprender a administrar la abundancia”. Como país, nos creímos eso y, por ello, nos endeudamos en grande. Cuando se descubrió que no había tal grandeza, comenzaron nuestros políticos a cambiar políticas desesperadamente. Apenas llevábamos tres años de vida y ya sentíamos morir. Con la nacionalización bancaria toda la economía se convulsionó.
Con la llegada del presidente Miguel de la Madrid el conflicto se fue a las nubes, tuvimos en algún momento inflación del 178%, en febrero de 1988 ¿puedes creerlo?, hoy nos espantamos con el 4%. Para ordenar toda la economía se crearon planes, el Plan Azteca y otros, todos dañinos. Caos.
El 1 de enero de 1993 sufrimos la reforma monetaria del peso al quitarle tres ceros, nuestras facturas de 100,000 pesos pasaron a valer solamente 100 pesos. Te imaginas el descontrol. Con el tiempo, decimos. ¡qué bueno que le quitaron tres ceros a la moneda! Estuve en Bogotá en el 2000 y cuando cambié 100 dólares me dieron un montonal de billetes colombianos. Un peso mexicano vale 210 pesos colombianos. Al cambiar necesitamos llevar un morral.
Nos esperaba algo peor, lo que se llamó la “crisis del tequila”. Esa devaluación nos volvió a trastornar toda la economía, se produjo algo llamado “el error de diciembre”. Fue al terminar el presidente Carlos Salinas de Gortari y tomar posesión el presidente Ernesto Zedillo. Hubo salida masiva de capitales y alta inflación, sin crecimiento de la economía. Todo 1995 fue un tormento, al final surgió el dato, la caída del PIB fue de 6.3%
Algo notable, el presidente Zedillo se percató de que estábamos al borde del impago de la deuda externa, el crítico default. Se apresuró a solicitar al presidente Bill Clinton un préstamo por 20,000 millones de dólares. Se obtuvo, se pagó en tres años y conservamos nuestro prestigio. Sólo para comparar, Argentina ha caído 9 veces en default.
En 1985 vivimos el terremoto más impactante de la historia moderna de México. Ya te imaginarás que toda la preocupación de la sociedad giraba alrededor de la tragedia.
Ahora bien, tú crees que en algún momento estos acontecimientos impulsaban las ventas, no, por supuesto que no. Del dos mil a la fecha continuó la incertidumbre en cuanto al entorno económico, las cosas han seguido, más o menos igual. Enfrentando las dificultades conforme se presentan. No te las comento porque esta parte la has vivido y sabes cómo ha sido. En el sexenio 2018-2024 la economía creció en promedio anual 0.8 y el producto per cápita descendió. Es decir, los mexicanos en 2024 ganamos menos de lo que ganábamos en 2018.
¿Qué puede salvar a una empresa pequeña? Contar con una misión que le entusiasme no solo al creador, sino a todos los que participen en ella. En CENCADE la definimos de la manera siguiente: ASUMIMOS EL COMPROMISO DE ACRECENTAR LAS CAPACIDADES COMPETITIVAS DE PERSONAS Y ORGANIZACIONES.
Como podrás observar esta misión puede hacerte crecer y crecer. Siempre habrá capacidades competitivas por desarrollar. Nuestra convicción es aún más profunda: deseamos que estas competencias hagan posible que las empresas tengan una mayor productividad y contribuyamos a levantar la productividad nacional, que hoy nos coloca en el lugar 27 de 28 países de la OCDE. Lo peor, tenemos el dato de ser el país donde más horas laborales realiza un trabajador, pero no es productivo.
A lo largo de 47 años de labor continua, sin cerrar un solo día, hemos atendido a muchas empresas y hoy con 400 cursos en nuestro catálogo y más de 900 cursos a la medida podemos decir orgullosamente que graduamos, en nuestros cursos, más de un millón de colaboradores de empresas resilientes que están saliendo adelante.
Te espero que nos visites en WWW.CENCADE.COM.MX
¡HASTA EL PRÓXIMO MIÉRCOLES!
EMERSON: Estos tiempos nuestros son graves y calamitosos, pero todos los tiempos son esencialmente iguales.