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Los Frecuentes Fracasos de cada Día

Jul 29, 2026
Virtuosum
Los Frecuentes Fracasos de cada Día
7:28
 

 Imagen: Foto creada por IA

 

¡HOLA! Bienvenido a MIÉRCOLES DE LIDERAZGO. Alfredo Esponda te saluda para brindarte alguna idea que te sea útil al ejercer tu liderazgo en la familia, en la sociedad o en el trabajo.

 

Diariamente leemos en los periódicos y vemos en los noticieros por televisión una interminable serie de sucesos verdaderamente desagradables, algunos trágicos.

 

En julio de 2026 la UNAM lanzó su lista de aceptados (más de 50,000) en el examen de admisión de sus distintas carreras profesionales. Surgió un gran problema: los miles de rechazados no aceptaron la decisión. Pelean su derecho a ser inscritos, son más de 21,000. La UNAM tendrá que reponer el examen, ahora de forma presencial. La aplicación del examen en línea careció de un planteamiento integral, que tuviera registros confiables y que impidiera que usaran la inteligencia artificial para allegarse respuestas. Te imaginas el costo de este problema y la repercusión en el prestigio y seriedad de la institución. ¿Quién es responsable?

 

En Ciudad Madero, Tamaulipas, existe una academia militarizada llamada Marina Doenitz. Allí se aplican novatadas a las alumnas recién ingresadas. El caso es que una alumna de 13 años apareció muerta por asfixia. Tal parece que una de esas clásicas pruebas tan exigentes causó daño irremediable a esa niña. Las denuncias llevaron a la detención del director y de las cuidadoras del plantel, sin poder saber con exactitud: ¿quién es culpable de esa trágica muerte?

 

En la colonia Guadalupe Inn de la Ciudad de México se abrió un socavón, un hoyo capaz de tragarse un automóvil. La queja de los vecinos consiste en afirmar que ya había sido reparado y se volvió a abrir. ¿Quién es responsable?

 

Podrían mencionarse miles de casos, ya sea un puente que se fragmenta, una calle llena de baches y alcantarillas destapadas, o un edificio que cruje y nadie le presta atención hasta que se desploma, vivimos en medio de certezas de mal funcionamiento y nada qué hacer, sólo nos queda cavilar ¿Quién es culpable? ¿Hay, acaso, responsables identificados?

 

Hace unos días nos llegó la noticia de Taco Bells cerrando alguno de sus expendios porque la lechuga mexicana que acompaña a sus tacos había infestado a gran cantidad de niños que tuvieron que acudir a un hospital. Luego, luego, ni tardos, ni perezosos, voltearon hacia México y acusaron que nuestras lechugas eran las causantes de un brote de ciclosporiasis.

 

La empresa que envía esas lechugas empaquetadas a Taco Bell es Taylor Farms. Gracias al sistema de control establecido, por esa empresa, se demostró que de esa planta no salieron las lechugas enfermas. México, en particular Guanajuato, se libró de alguna sanción o cierre de frontera, como acostumbran en Estados Unidos.

 

El cierre de frontera nos lo aplicaron en el proceso de compra de ganado. Dejamos de exportar con un costo elevadísimo para muchos ganaderos. Todo debido al contagio del ganado con el gusano barrenador.

 

El gusano barrenador es la fase de larva de la mosca Cochliomyia hominivorax, un parásito que se alimenta de la carne y el tejido vivos de los animales de sangre caliente. Las moscas aprovechan cualquier herida abierta para penetrar y perforar la piel del animal.

 

México ya había conseguido erradicar el gusano barrenador, desde 1991. Entonces, ¿qué pasó? El organismo encargado de combatir y mantener a raya al gusano es SENASICA (Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria) que funcionó exitosamente durante 25 años.

 

 Por exigencias de alto nivel, en 2018, le redujeron el presupuesto que los obligó a despedir expertos en sanidad animal y hasta perros adiestrados para oler maletas en los aeropuertos. De modo que ganado proveniente de Centroamérica entró y volvió a infestar ganado mexicano. ¿Quién es el responsable de esta desgracia que costó tanto dinero al país?

 

¿Estamos aprendiendo de estas prácticas que laceran a la sociedad y la economía nacional? ¿Estamos actuando con medidas correctivas? Pienso que no. ¿Y tú qué piensas?

 

Por ejemplo, en 2025 y 2026, la Secretaría de Obras y Servicios de la Ciudad de México ha otorgado contratos por más de 75 millones de pesos a la misma empresa, 3ER Elemento, para suministrar e instalar luminarias, para rehabilitar la red vial, para re-encarpetado, pintura y alumbrado público. ¿De verdad sabe de todo? ¿Tiene experiencia con apenas once meses de vida? ¿Presentó evidencias al concurrir a licitación? No es de extrañar que así, obras públicas sean mal ejecutadas y se dejen incumplidas o sirvan tan solo como obras para la inauguración. ¿Quién es responsable?

 

No debemos limitarnos en buscar culpables. El verdadero problema es más profundo: hemos normalizado la falta de responsabilidad. Nos hemos acostumbrado a pensar que un pequeño descuido no tiene consecuencias. Hasta que las tiene.

 

Lo preocupante es que el daño no siempre recae sobre quien cometió el error. Lo pagan personas inocentes.  La responsabilidad no es solo una virtud profesional. Es un acto de respeto hacia los demás. Mi trabajo puede afectar la vida de alguien.

 

Así como la empresa Taylor Farms pudo librarse de las culpas por la lechuga contaminante, el resto de las empresas públicas y privadas, debieran instalar sistemas diseñados a partir de procesos controlados y medibles que faciliten el rastreo de sus operaciones. Lo planteó el Doctor Deming desde 1950. Es inaceptable permanecer en la ceguera. En www.cencade.com.mx llevamos más de 47 años instalando estos sistemas. Aprovéchalos. La industria automotriz que tiene éxito exportando comprueba el valor de los sistemas integrales de calidad.

 


¡HASTA EL PRÓXIMO MIÉRCOLES!

 

VIRGILIO: Algún día, ¿quién sabe? Aun estas dificultades serán grandes cosas para considerar.

 

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